jueves, 17 de noviembre de 2011

Leyva Acevedo prende la mecha

Con su muy característico estilo de hacer política, el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional, Efrén Leyva Acevedo, encendió un fuego al interior de su partido. Citando encuestas que sólo él conoce, el líder estatal destapó a sus favoritos para las candidaturas del PRI al Senado y a las diputaciones federales, en lo que se podría considerar un viejo, pero clásico madruguete.


Aunque aseguraba citar encuestas realizadas por el Comité Ejecutivo Nacional de su partido, Leyva Acevedo no mostró ningún estudio que apuntalara sus palabras, pero con la clara intención de dejar fuera de cualquier contienda interna a quienes no gozan de sus simpatías.

La declaración de Leyva Acevedo sólo es un amago publicitario, hecha con el fin de desorientar a militantes y amagar a un resto de precandidatos. Violando los preceptos legales internos del PRI, el dirigente estatal busca cubrir con esa bola de humo los rumores de su salida como presidente estatal del partido. No pues tiene otra explicación una declaración de la naturaleza de asegurar que René Juárez, Manuel Añorve y Héctor Astudillo, son los posicionados en las encuestas para ser candidatos al Senado.

Lo que deja de lado, Efrén Leyva es lo elemental: Todavía no se reúne el Consejo Estatal del PRI para emitir una convocatoria. Simple y sencillamente, para que haya una encuesta que defina candidato se tiene que establecer el entramado legal y no existe. De tal manera que el exabrupto, puede entorpecer los procesos políticos al interior de su partido. Pero aún más, el PRI viene saliendo de una derrota producto de procesos internos que provocaron la desunión y el avasallamiento.

La derrota del PRI ocasionada por un priista transformado de última hora en perredista tiene su origen en las acciones envalentonadas, como la que ahora representa, de nueva cuenta, Leyva Acevedo. Y ahora asegurar que todos las candidaturas federales ya tienen dueño, citando encuestas desconocidas para el resto de la gente, sólo va a provocar un torrencial de críticas y acelerar su petición de salida, es decir lo mismo que está intentando evitar.

Pues no hay otra explicación para que Leyva Acevedo anunciara a todos los propietarios de las diputaciones federales, más que una bola de humo que distraigan la atención acerca de las solicitudes de que se vaya del PRI estatal. Eso es lo que lo hace de nueva cuenta volver a ese peculiar estilo de practicar y entender la política, golpear y golpear.

El problema de Leyva Acevedo no son sólo los estatutos internos, que tiene la principal responsabilidad de respetar, sino que también provocará que los descontentos con esa personalísima forma de asignar los lugares sean motivos de impugnación ante los tribunales correspondientes y que no son sólo partidistas.

Acciones como esas son las que han metido en brete al Partido de la Revolución Democrática a nivel nacional; de la misma manera que esa práctica política es la que los hizo perder la oportunidad de que el PRI recuperara la gubernatura de Guerrero. Esas son enseñanzas de la historia a las que Leyva Acevedo en su particular entendido de política no quiere hacer caso.

Ahora no basta con madrugar en posiciones políticas, sino también llevar a cabo procesos internos tersos que conduzcan al triunfo. Y a eso, Leyva Acevedo, no está contribuyendo.